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RESIDENT EVIL: EL CAPÍTULO FINAL crítica: Mad Malice: Furia en la regatera

Resident Evil llega a su final en Resident Evil: El capítulo final con Alice jugando a ser Mad Max

RAY ZETA

Aunque resulte paradójico, los seguidores de la franquicia Resident Evil hemos aprendido a ver sus diferentes entregas prescindiendo de la coherencia de sus guiones, simplemente porque dicha coherencia no existe. De un episodio a otro desaparecen personajes sin la menor explicación (¿qué se hizo de la hija del Dr. Ashford después de Resident Evil 2: Apocalipsis?), reaparecen con explicaciones superpatilleras (como la de que un personaje que se mató era un clon y el que reaparece es el original), y se les concede o se les priva de aptitudes según conveniencia (como los superpoderes de Alice otorgados por el Virus-T, que los tiene o no los tiene según de qué lado cae la moneda).

Y eso que todos los guiones han sido escritos por Paul W.S. Anderson, pero ya vemos que cuando Anderson escribe una nueva entrega, no repasa los guiones de las anteriores... Y Resident Evil: El capítulo final no es la excepción, por eso su punto de partida se da de bruces con el final del episodio anterior. Resident Evil 5: Venganza acababa con Alice, una niña que ésta adopta, y Jill Valentine entre otros personajes, en Washington porque Albert Wesker, ahora bueno, se ha instalado en la Casa Blanca. Allí le retorna a Alice los superpoderes del Virus-T a traición porque la necesita para combatir la pandemia vírica, siendo Washington el único reducto donde queda resistencia armada.

 

Resident Evil: El capítulo final: acción-terror

"¿Quién ha dicho que a Kate Beckinsale como Selene le queda el traje mejor que a mi?"

 

En cambio Resident Evil: El capítulo final empieza como si partiera de cero. Albert Wesker vuelve a ser malo y ya no está en Washington sino en Raccoon City (la resistencia se ha evaporado), Alice no tiene superpoderes (nos dicen que Wesker la engañó y se quedan tan anchos), y la niña adoptada es como si nunca hubiera existido. Y no sólo eso, Anderson no duda en recuperar personajes clave muertos en entregas anteriores, y aportar nueva información que no encaja con la existente, como que el Virus-T no fue creado por el Dr. Ashford para curar la enfermedad degenerativa de su hija, sino por otro doctor llamado James Marcus para curar a su hija aquejada de envejecimiento precoz.

Aún así, si obviamos todas estas incoherencias (los seguidores de la saga lo hacemos sin dificultad porque tras cinco películas ya tenemos la piel curtida), Resident Evil: El capítulo final es lo mejorcito de la franquicia. Mucho mejor que Resident Evil 2: Apocalipsis y Resident Evil 3: Extinción, sus mejores títulos. Y lo que es más importante, se concluye la saga con un final definitivo que aporta nueva información sobre el personaje de Alice, y se cierran todas las tramas por si se quiere dar por concluida la franquicia, tal como promete el título, pero dejando también una puerta entreabierta para continuarla si esa fuera la intención en el futuro, que ya nos conocemos.

Resident Evil: El capítulo final se revela como el capítulo final que necesitaba la franquicia para acabarla por la puerta grande”

Y es mejor por presentar una historia con gancho (regresar a la Colmena de Raccoon City en busca del antivirus definitivo), y por su gran ritmo y sus altas dosis de acción y violencia, presentando a Alice como una mata-zombies aún más expeditiva de lo que nos tiene acostumbrados. Miren que a lo largo de estos años la hemos visto hacer de todo, desde piruetas mortales acrobáticas a patadas voladoras imposibles, pasando por el tiro al zombie con toda clase de armas de fuego y arrojadizas, ganando en cada sesión la muñeca chochona por obtener el bonus-track a base de reventar cabezas, pero es que en Resident Evil: El capítulo final los decapita directamente, amén de repartir unos sopapos como no la habíamos visto nunca.

Además de un ambiente malsano que es toda una novedad, deuda contraída con Mad Max: Furia en la carretera. Resident 3: Extinción ya introdujo la estética de Mad Max, pero Resident Evil: El capítulo final va más allá y casi copia algunas escenas directamente, como obligarla a correr atada a un camión perseguida por miles de zombies, o esos planos con zombies ahorcados a la entrada de Raccoon City, sin mencionar que en más de una ocasión el villano de la película (no diremos quién) parece imitar a Immortan Joe a cara descubierta. Así como con Selene de Underworld, Alice se estiraría del moño, pueden estar seguros de que con Imperator Furiosa haría muy buenas migas y se iría de compras.

 

Resident Evil: El capítulo final: acción-terror

"Larguémonos antes de que a Paul W.S. Anderson se lo ocurra hacer Resident Evil 7"

 

Resident Evil: El capítulo final se revela así como el capítulo final que necesitaba la franquicia para acabarla por la puerta grande, con un blockbuster de mayor presupuesto que las entregas anteriores, filmada en su mayoría en exteriores alejándose del ambiente claustrofóbico videojueguil practicado en otros títulos, con elementos marca de la casa como zombies, dobermans enzombiados y monstruitos mutados, y con un duelo final entre Alice y los malos digno del mejor Mortal Kombat celebrado en el Venusville Square Garden. Se podría haber acabado de manera más valiente, sí, pero allí donde otras franquicias se atrevieron a dar el paso (no diré cuáles para no espoilear), Resident Evil opta por el conservadurismo.

Un total pues de seis películas en quince años con un balance más que irregular, con episodios buenos (Resident Evil 2: Apocalipsis), episodios malos (Resident 5: Venganza), y episodios intrascendentes (Resident 4: Ultratumba). Al final el espectador se ha convertido en fan de la saga más por seguir los enfrentamientos de Alice con la Corporación Umbrella como si fuera un culebrón de sobremesa o un tebeo, que por la calidad independiente de sus películas. Aún así en nuestro recuerdo y para la posteridad quedará para siempre la estampa de Milla Jovovich reventando cabezas de zombies por Raccoon City. Yo ya me he puesto una foto enmarcada en la mesita de noche.

 

INFORME VENUSVILLE

Venusentencia: Copas de yate

INF VNV 4

Recomendada por Kuato a: los sufridos espectadores que llegaron pacientemente hasta Resident Evil 5: Venganza. Una más y se acabó.

No recomendada por Kuato a: quien llegó hasta Resident Evil 2: Apocalipsis y a la que salió el hulk del Proyecto Némesis apagó el DVD.

Ego-Tour de luxe por: Milla Jovovich como Alice. Sin más.

Atmósfera turbínea por: que Paul W.S. Anderson nos siga tratando como tontos. Claro que bien pensando, si hemos llegado fielmente hasta aquí es que los somos.

 

RESIDENT EVIL: EL CAPÍTULO FINAL. Estreno en Venusville: 03/02/2017

 

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