Es más, tenemos la firme sospecha de que Superman sufre las consecuencias de haber retrocedido en el tiempo para resucitar a Lois en el film del 78, ignorando la advertencia de Jor-El de “No alterarás la historia de los hombres”. Su castigo por romper la ley sagrada es que Superman viva una y otra vez lo mismo, en un bucle espacio-temporal desconcertante para él y los espectadores.












