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BLADE RUNNER 2049 crítica: Futuro imperfecto

Secuela de Blade Runner (ahí es ná) con Ryan Gosling sin naves más allá de Orión

CHEMA PAMUNDI

Blade Runner. Casi nada. Pues igual estamos hablando del mayor mito cinematográfico que quedaba por "remaquear", "rebootear" o "secuelizar" en todo el género de la ciencia-ficción, ¿no? A lo largo de los años se habían publicado como mínimo un par de novelas que presentaban nuevas aventuras del cazador de pellejudos Rick Deckard, pero una segunda película ambientada en el mismo universo eran palabras mayores. En los 80, Blade Runner se convirtió en obra maestra casi por accidente, forzando hasta el extremo las posibilidades y las mecánicas de rodaje de su época (para quien no lo haya leído, el libro de Paul Sammon sobre su making-off es tan emocionante como un buen thriller), beneficiándose de un cúmulo de carambolas loquísimas y juntando de manera irrepetible a un grupo de artistas mayúsculos que estaban justo en su cima creativa, desde Ridley Scott hasta Hampton Fancher, David Peoples, Syd Mead, Vangelis o el mismo Rutger Hauer (ese monólogo final para acabar con todos los monólogos finales de película...). Sencillamente, sus creadores no eran conscientes de que lo que estaban intentando hacer era imposible, y por eso se salieron con la suya. Claro, ¿cómo emulas eso? ¿Cómo te pones siquiera a su altura?

Blade Runner 2049 certifica varias cosas, algunas positivas, otras reguleras. Por ejemplo, que Dennis Villeneuve parece ser un director genéticamente incapaz de parir una mala película, por arriesgada que sea la empresa (y esta era un marrón considerable). O que esa ciudad de Los Angeles del futuro, llena de neón, hologramas, suciedad, puestos de fideos chinos y paraguas transparentes, daba de sobras para contar más historias sobre lo que significa ser (o no ser) humano. Pero también, y que levante la mano quien no fuese consciente de ello, que a la película original no le hacía puñetera falta ninguna continuación; y que, en fin, la inspiración, la magia, no se compra con un presupuesto holgado ni con efectos especiales de última generación. El debate entre los fans (que lo va a haber, y mucho) dependerá de con cuáles de estos argumentos prefiera quedarse cada uno.

 

Blade Runner 2049

"Espero que a mí no se me quede ningún replicante en calzoncillos"

 

Blade Runner 2049 es una buena obra de ciencia-ficción metafísica sobre "el espíritu de la máquina" (tampoco es que diga nada nuevo, pero lo que dice, bien dicho está). Sin embargo, como secuela de su predecesora se queda en correcta y punto. Entonces, ¿decepción a medias? No, peor que eso, porque las partes que funcionan bien, que son las de puro cine fantástico, son las que ya suponíamos que iban a funcionar bien (si había en Hollywood un realizador capaz de tranquilizarnos en ese aspecto, era Villeneuve). En cambio, las partes que decepcionan son las que más les pueden doler a los fans de toda la vida (es decir, la inmensa mayoría), que pagarán su entrada para verse transportados en el tiempo a un lugar y un momento muy concretos... y va a ser que no. Dicho de otro modo, si esto no llevase las palabras "Blade" y "Runner" en el título, si no tuviera que medirse con el legado de un diamante perfecto, saldríamos del cine más satisfechos.

De hecho, Blade Runner 2049 es mejor cuanto menos se empeña en tender puentes con la película del 82. Hay un esfuerzo consciente y bastante logrado de facturar una cinta que funcione por sí misma, que desarrolle un lenguaje narrativo propio, reciclando lo menos posible conceptos preexistentes. Así, por ejemplo, aquí no hay voz en off, ni monólogos icónicos sobre lágrimas en la lluvia o puertas de Tannhauser, y la cosa tampoco anda muy sobrada de personajes secundarios carismáticos en la línea de J.F. Sebastian, la replicante Pris o el diseñador de ojos Hannibal Chew. De hecho, el carisma en general no es que digamos una de las virtudes principales de una cinta que se apoya más en lo sobrio que en lo pintoresco, pero esa es una decisión acertada por parte de los guionistas si tenemos en cuenta de qué va la historia que nos están explicando.

"El problema de Blade Runner 2049 es que al conjunto le falta lo fundamental. Le falta alma"

Por desgracia, Blade Runner 2049 elige quizás el camino menos interesante para tratar de hacerles la cobra a las comparaciones: el de cine negro futurista. La primera mitad presta mucha más atención al caso detectivesco en sí (como si fuera una especie de "CSI: Los Angeles 2049") que a las implicaciones morales de una sociedad que usa y abusa de los replicantes. A medida que la película avanza esto se va corrigiendo gracias al desarrollo de un par de subtramas, pero aún así todo el conjunto peca de un exceso de trama, incluyendo toques de culebrón un tanto estomagantes y una obsesión un tanto infantil por satisfacer al espectador con un giro sorpresa cada veinte minutos. Algunos se ven venir y otros no, pero a partir de cierto punto el truco empieza a cansar.

La primera Blade Runner tenía un argumento de lo más simple, e incluso diversos fallos de continuidad que ni siquiera los sucesivos montajes del director acabaron nunca de afinar. Nada de eso importaba, no obstante, porque al encenderse las luces de la sala estabas en estado catatónico, sentías que habías recibido un puñetazo de cine en plena cara. En Blade Runner 2049 todo está bastante mejor cosido, pero su recreación en varios momentos puramente visuales (sobre todo paisajes urbanos vistos desde el spinner en vuelo) no deja mucho poso. Aunque la cinta está llena de imágenes hermosas, apabullantes, en buena medida parecen desconectadas del resto; no conllevan reflexiones que enriquezcan el relato sino que parecen una colección de bonitas postales sacadas de una versión transhumanista de Baraka.

 

Blade Runner 2049

"Indiana Jones, Star Wars, Blade Runner... Una secuela más de Jack Ryan y me retiro"

 

Otro problema es que a la acción le cuesta horrores despegar, y que una vez lo hace vuelve a sufrir un par de bajones de ritmo considerables durante el resto del metraje. Hay una diferencia entre película "lenta" y película "aburrida", que Villeneuve no parece haber sabido medir del todo bien: Blade Runner era contemplativa en el buen sentido, se tomaba su tiempo para dibujar los personajes y "se gustaba" en un par de largas conversaciones filosóficas, pero nunca se estancaba, resultaba reiterativa ni daba sensación de divagar. Esta secuela, a ratos, llega a caer en el tostón, sobre todo por culpa de un exceso de escenas con diálogos explicativos soltados en plan parrafada. A los personajes sólo les falta mirar a cámara para dejar claro que en realidad no están hablando entre ellos, sino con el espectador.

¿Ryan Gosling? Bien. ¿Harrison Ford? Bien. ¿La música de Hans Zimmer? Bien (como buen compositor copión, calca las atmósferas de Vangelis). ¿La estética y la puesta en escena? MUY bien (los mega-anuncios, los vehículos voladores, los rascacielos faraónicos, las calles atestadas; detalle curioso: en la versión 2049 de Los Angeles nieva todo el rato en lugar de llover todo el rato). A ver, si es que, tomados sus elementos por separado, están todos de coña. El problema es que al conjunto le falta lo fundamental. Le falta alma. No es culpa de nadie, es culpa de la presión creativa por intentar cumplir unas expectativas imposibles. Es buen cine de consumo, pero difícilmente se convertirá en una obra de culto perdurable a la altura de la primera. Aunque eso ya lo sabíamos, claro. En cierto momento de Blade Runner 2049, alguien acusa al protagonista de comportarse como lo hace porque nunca ha visto un milagro. Y yo me pregunto: ¿Cómo se replica un milagro?

 

INFORME VENUSVILLE

Venusentencia: Dos caras Harvey

INF VNV 3

Recomendada por Kuato a: fans de la ciencia-ficción dura bien hecha. No tanto fans de Blade Runner.

No recomendada por Kuato a: quien espere ver naves en llamas más allá de Orión. O sea, quien espere emocionarse.

Ego-Tour de luxe por: la valiente decisión de tomar como canon la versión de Blade Runner que se estrenó originalmente en cines, con su final feliz y todo, sin sueños de unicornios ni debates bizantinos sobre si Deckard es humano o replicante.

Atmósfera turbínea por: el ridículo clímax de acción patillera. Especialmente si lo comparamos con el épico enfrentamiento final entre Deckard y Roy Batty.

 

■  BLADE RUNNER 2049. “Blade Runner 2049” (2017). Director: Denis Villeneuve. Reparto: Harrison Ford, Robin Wright, Ryan Gosling, Ana de Armas y Dave Bautista. Estreno en Venusville: 06/10/2017.

 

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1 Respuesta

  1. pues yo la he encontrado "casi" una obra maestra. yo creo que el tiempo la pondrá en su lugar. y la verdad, molaria que el director, como ocurrio en la primera, hiciera una nueva version con un nuevo montaje para recortar metraje o historia. pero supongo que no ocurrira.

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